Revisiones oculares

Las revisiones oculares rutinarias garantizan una buena visión. Se aconseja utilizarlas una vez cada año y medio aproximadamente para detectar posibles variaciones en la graduación.

En estas exploraciones también se puede detectar los primeros indicios de enfermedades oculares, lo que permite al óptico optometrista derivarlo al profesional oftalmólogo. Este oftalmólogo podrá aplicar rápidamente un tratamiento.

Los niños deben realizarse revisiones oculares regularmente. Uno de cada cuatro niños de edades comprendidas entre los 5 y los 12 años tiene un problema de visión no diagnosticado que puede afectar a su rendimiento escolar.

Como los niños normalmente no tienen forma de saber si ven mal, detectar estos problemas es mucho más difícil. Por lo tanto, se recomienda que todos los niños se sometan a una revisión ocular a la edad de 4 años. Si bien, en caso de que existan antecedentes familiares de enfermedades oculares, la recomendación es que se les realice esta revisión a los 3 años.

Las revisiones oculares rutinarias garantizan una buena visión. Se aconseja utilizarlas una vez cada año y medio aproximadamente para detectar posibles variaciones en la graduación.

En estas exploraciones también se puede detectar los primeros indicios de enfermedades oculares, lo que permite al óptico optometrista derivarlo al profesional oftalmólogo. Este oftalmólogo podrá aplicar rápidamente un tratamiento.

Los niños deben realizarse revisiones oculares regularmente. Uno de cada cuatro niños de edades comprendidas entre los 5 y los 12 años tiene un problema de visión no diagnosticado que puede afectar a su rendimiento escolar.

Como los niños normalmente no tienen forma de saber si ven mal, detectar estos problemas es mucho más difícil. Por lo tanto, se recomienda que todos los niños se sometan a una revisión ocular a la edad de 4 años. Si bien, en caso de que existan antecedentes familiares de enfermedades oculares, la recomendación es que se les realice esta revisión a los 3 años.

 

Signos que indican que su hijo podría tener un problema de visión.

Como los niños no saben que no están viendo lo bien que podrían ver, a continuación indicamos algunos signos que los padres deben observar:

  • Tener un nivel de lectura inferior al que le correspondería por su edad
  • Frotamiento de los ojos o parpadear excesivamente
  • Tener problemas para ver la pizarra en el colegio
  • Utilizar el dedo como marcador durante la lectura.
  • Cerrar o taparse un ojo para enfocar
  • Colocarse el material de lectura muy cerca de la cara